domingo, 6 de septiembre de 2009

Ailin y su Momento Casi-Perfecto

Sentada en la plaza, Ailin jugaba con el ruido de las hojas de otoño al romperse bajo sus pies. Como cada tarde desde que se acordaba en el mismo banco, con los mismos ruidos y en compañía de la misma soledad que no se alejaba.
Amaba estar ahí, en ese pedazo de verde naturaleza en medio de la ciudad. Amaba ese rincón rodeado de árboles, y el banco de piedra elaborada casi derrumbado. Amaba su mundo y su soledad.
No pretendía que se alejara, ni esperaba que perturben su silencio.

Pero no tenía en cuenta que el destino a veces sabe más de lo que nos haría bien que nosotros mismos.

Y esa tarde inesperadamente sintió la presencia de él que la observaba a sus espaldas, y supo que se acercaba porque él también jugaba con las hojas.
Y a pesar de que los ojos de ella le gritaban que se marchara él se sentó a su lado y tomó su mano sin decir nada.


…Porque él estaba dispuesto cueste lo que cueste a romper con esa coraza que la envolvía…

4 deliriOs más.:

  1. Bueno... a veces ellos también tienen que ser valientes.
    Eso es amor, y que no me engañen, si alguien quiere de verdad a otra persona está dispuesto a hacer TODO.

    Y si hay que esperar a que se rompa la coraza, se espera.

    Un beso

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  2. walaaa!! Que diseño más chulo el de tu blog! :) me encantó!
    Yo también he vivido momentos como ese... muy bonito.
    Tienes una seguidora más! Un beso :) nos leemos :D

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  3. pienso que esos ojos no querian realmente que se fuera...
    besos

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  4. qué lindo!!
    :) que tengas una semana maravillosa :D
    besossssssssssss!!

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